RELATOS FEBRILES |
|
Archivos
Enlaces |
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006. 05/03/2006DECISIONES![]() A veces es sensato ir despacio, por otra parte, podría a veces resultar una demora costosa y lastimera. Nuestra actitud positiva hacia los riesgos nos da una actitud mental positiva hacia el control de daños en caso de que el proyecto reciba un golpe mortal. Cuando jugamos a la loteria estamos preparados para perder, mentalmente nos hemos jugado el dínero antes de que nos toque algún premio sín apenas esfuerzo. Por lo tanto, tenemos que olvidar algunas consignas: 1. Eso no se puede hacer. 2. Eso es imposible. 3. No tenemos lo que se necesita para hacerlo. 4. Es demasíado arriesgado. 5. Es demasíado tarde. 6. No quiero hacer el ridículo. 7. Ya tenemos suficientes problemas. 8. Como estamos estamos bien. Fíjate metas y acelera el pensamiento para la realización de las ídeas, de lo que te propongas, olvidando todos los consejos de tu segundo yo, el cual nunca estará de acuerdo contigo... Joder, ahora me dice que el numero de la loteria será el 50.369. Voy a comprarme un décimo. 26/03/2006MACARIO (EL DÍA)![]() El día ha resultado ser uno de esos en que todo lo que puede salir mal, ha salido mal. Las frustraciones se han amontonado una sobre otra. Al final del día, el pobre Macario llega a su casa practicamente a gatas, sin un gramo de aliento. Esther lo recibe desbordante de alegría y buen humor, le manifiesta su satisfación por el hecho de que ha llegado a casa a tiempo para cumplir su promesa. Macario pregunta: - ¿Que promesa? A la cual Esther responde que la promesa que hizo por la mañana al salir de casa, de arreglar la persiana. Macario manifiesta que está rendido como para acometer semejante tarea. Esther la ofrece ayuda, pero él dice que no puede ni levantar un dedo. En ese preciso momento suena el teléfono y una voz femenina dice: "Hola, Esther, soy Faustina; me acerco a cenar con vosotros y nos montamos las dos en el mismo caballo." - ¡Vale! Ven rápido que lo tengo casi dormido. Cuando Macario salió de la ducha vio a las dos mujeres andando desnudas por la casa. No dejaba de maravillarse del hermoso vientre de Esther y los espectaculares pechos de Faustina, especialmente cuando ellas se acercaban. Los tres amantes vivian en una atmósfera de invernadero de sexualidad y sensualidad mutua, no había primero entre los iguales, tan sólo un amor y un deseo maravilloso y completo que los convertia en uno. Esta vez no sonó el despertador. Sin duda, el cansancio se quita cambiando de tarea.
|
| http://relatosfebriles.blogia.com |